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Hace unos días tuve una reunión profesional relacionada a la organización que fundé y dirijo, Samaritana del Pozo. Nuestra misión es apoyar, inspirar y desarrollar el liderazgo de las Mujeres sin Marido; divorciadas, viudas y madres solteras. Entre todos los temas, salió a relucir una preocupación entre las personas que estaban conmigo en la reunión: “Betzaida algún día tienes que retirarte, ve pensando en eso. En tener los recursos y quién te va a sustituir en la dirección del ministerio”. Tienen razón en ambas cosas; tengo que procurar un retiro financiero digno y también ir mirando quién me va a sustituir en el liderazgo de la organización Samaritana del Pozo. Esa posibilidad yo la veo allá bien lejos en el tiempo, como en 20 años más, si es que vivo tanto. Sé que mucha gente no entiende sobre el “retiro” cuando un llamado de parte de Dios está de por medio. Esto es lo que voy a explicar a continuación. Mientras ellos hablaban se entristeció mi corazón, pero no dudé ni por un segundo en la posibiblidad de retirarme, pero si pensé: ¿Retiro? ¿Retírarme de qué, porqué y para qué? Al otro día de esta conversación, Dios me dio la respuesta que necesitaba mi corazón para reafirmar lo que ya yo sabía.

Un ministerio no es un “strartup” (emprendimiento), no es un negocio o algo que tú puedes intercambiar más adelante en la vida. Un ministerio se construye y se transfiere. Es un legado. Por eso, no vivo contando las horas que invierto en “trabajar”, eso es irrelevante para mi.  Antes si lo hacia, cuando tenía un trabajo normal. Allí llegaba a cierta hora y por nada del mundo trabajaba un minuto más de lo necesario. Ahora, me levanto a las 5 de la mañana cada día de la semana y entre cosa y cosa “trabajo” hasta el anochecer. No tengo hora de entrada ni de salida. Cuando tienes un ministerio, no te vas de vacaciones y te olvidas de lo que estás desarrollando. No conozco a nadie con un llamado que haga eso. Aún en medio de las vacaciones, Dios te habla, te da instrucciones y aumenta tu creatividad. 

Cuando recluto mujeres para unirse al #Samaritana_Army, que son el batallón de mujeres que nos ayuden en el ministerio a apoyar Mujeres sin Marido desde cualquier pais del mundo, muchas responden que no pueden servir porque trabajan y deben esperar al retiro para unirse a ayudar. Eso es un error, el servicio debe ser aparte del  trabajo en el cual te pagan para sobrevivir, comer y pagar tus cuentas. El servicio es algo elevado, sublime, espiritual y todos estamos mandados a hacerlo. 

Los invito a que mediten en sus propias vidas, en su “retiro” y su legado.

¿De qué te vas a retirar?

¿Qué legado dejarás para la humanidad luego de todos tus esfuerzos?

¿Qué harás después que te retires? ¿Descansar? ¿De qué descansarás?

¿En qué invertirás el dinero que has acumulado y que no podrás llevarte contigo cuando mueras?

¿Estás poniendo igual empeño en tu retiro financiero que en el desarrollo de tu vida, talentos, etc?

Pondrás todo esto en perspectiva el día que separes lo que es ministerio y lo que es servicio de lo que es TRABAJO. Para personas como yo, ambas son la misma cosa, no las puedo separar. Dios los bendiga y les aclare desde su juventud, que harán en su retiro. Planifica la parte financiero y tu legado de servicio también. 

Si quieres servir en algo, tengo algo para ti. Si eres mujer, Unete al #Samaritana_Army. Si eres hombre, recomiendanos con una mujer que pueda ayudar en tu iglesia o comunidad. Todos conocemos Mujeres sin Marido, ¿o no? Envie un email a: lideres@samaritanadelpozo.org o pulse el enlace que compartí en este parrafo.

2 comentarios

  1. Hola soy Mayra elizabeth ,,mi comentario es. Gracias BN a este mensaje e recibido un maravilloso regalo de Dios por medio de samaritana del pozo, me siento muy bendecida y me fortalece estar leyendo todo lo que por este medio publican pue me identifico en mi vida de ser una mujer viuda ,,agra agradecida,,y deseando muchas bendiciones

      


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