Carta para mi amiga la felizmente casada, de tu amiga la divorciada
Querida amiga felizmente casada:
Te escribo esta carta con el propósito de que nos edifiquemos las dos. Quiero escribirte algunas cosas que no me atrevo decirte. Quiero que sepas que te agradezco que me aceptes a pesar de lo que yo he pasado. Tú eres una de las pocas mujeres, si no la única, que me acepta como amiga después de mi divorcio. Desde que me divorcié muchas de mis amigas casadas se fueron alejando de mi. Sentí como si de pronto empecé a padecer de una enfermedad contagiosa, llamada “divorciada”. Al parecer, esta enfermedad te convierte (de la noche a la mañana) en una mujer seductora que también es amargada, resentida, solitaria, quita maridos y rompe hogares. Gracias por no tener un mal concepto de mi. Esto es lo que quiero expresarte.
1. Gracias por entender mis penas de divorciada– Las cosas en mi vida no resultaron como yo esperaba. Solo Dios sabe el porqué. Yo traté de salvar mi matrimonio, pero ninguno de mis intentos funcionó. Siento como si el nivel de esfuerzo que utilicé no fue compatible con el resultado. Gracias por no cansarte de escuchar mis historias una y otra vez.
2. No dejes de aconsejarme y escucha tu también el consejo de esta amiga- Si somos verdaderas amigas es para aconsejarnos mutuamente. Yo puedo aprender de ti y tú de mí también. El haber pasado por un divorcio no me hace una fracasada, me hace una mujer fuerte y sobreviviente.
“Esas mujeres mayores tienen
que instruir a las más jóvenes
a amar a sus esposos y a sus hijos,
a vivir sabiamente y a ser puras…”
5. Gracias por no desconfiar de mí- Mi pasado no determina mis acciones presentes. He aprendido mucho. Como la mujer samaritana en la Biblia, que pasó de ser una mujer con seis maridos, a ser una evangelizadora. ¡Todavía tengo esperanza de que algo espectacular pase en mi vida!
“Muchos se dicen ser amigos fieles,
¿pero quién podrá encontrar uno
realmente digno de confianza?”
7. Gracias por siempre escucharme sin juzgarme y por estar a mi disposición en las buenas y en las malas- A veces hago cosas con las que tu no estas de acuerdo. Se que a veces te preguntas cosas de mi pasado. ¿Qué más da lo que ya pasó? No necesito jueces en mi vida, necesito comprensión y apoyo.
“Al amigo que sufre se le ama,
aun cuando no haya sido fiel
al Todopoderoso.”
9 comentarios
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Desde 2015 apoyando Mujeres sin Marido


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Wuau hermosa….??????
Gracias!
Amen hermana. No eres la única que has pasado por esto. Aquí las apoyamos, yo soy una de ustedes. Dios cambió mi vida y por eso se que hay oportunidades para todas las mujeres delante de Dios.
Esto es una respuesta para mi,la oportunidad de conocer este grupo y dejar de sentirme como el bicho raro que muchas veces me han hecho sentir,me identifico con cada una de las historias y también me llena de esperanza,foy gracias a Dios por sus vidas y confió en que no llegué aquí por casualidad. Saludos y bendiciones desde Guadalajara Jal.
Saludos Miriam. Hay que ser compasivos, a cualquiera le puede pasar esto.
Amen! Pase lo
Mismo que muchas divorciadas mis “amigas” las casadas se desaparecieron cuando decidí divorciarme sin preguntar los motivos de mi divorcio simplemente se alejaron y hoy día yo estoy sana y una de ellas recién se separó☹️Nunca debemos juzgar a nadie en tiempos difíciles debemos amar a esas amigas divorciadas
Amén por eso! Necesitamos más amigas y menos críticas.
Que bonito mis mejores amigas son divorciadas y las admiro tanto y las quiero mucho..hermoso.