¿De quién dependes tú?
Tal parece que las mujeres estamos destinadas a depender de alguien, de cosas o de nosotras mismas. Comparemos a la dependencia de las mujeres con un macramé o tejido. Todos los elaborados cordones de un macramé dependen de un solo hilo, del hilo principal, el cual sostiene todos los demás. Si ese cordón principal es cortado, todos los demás cordones se verán afectados y el macramé dejaría de ser útil y bello. A pesar de que en realidad todos los cordones son del mismo grosor e importancia, tendemos a ver unos cordones como más importantes o resistentes que otros, según nuestros gustos e intereses. Por eso, si un cordón de cierto tipo se daña, pero no es tan importante para nosotras, no sentimos la urgencia de arreglarlo. Pero si se daña un cordón que creemos indispensable, entonces lo remendamos hasta que quede como nuevo.
Las mujeres también dependemos de cosas.
-Dependemos del maquillaje para sentirnos bellas.
-Dependemos de nuestros atributos físicos para atraer un hombre.
-Dependemos del tinte de cabello para tratar de lucir más jóvenes.
-Dependemos de nuestra profesión para sentirnos útiles.
-Dependemos de nuestra posición social y del dinero para sentirnos prosperas.
-Dependemos de nuestras relaciones sociales para ganar y ejercer influencia.
-Dependemos de la ropa para vernos más delgadas.
-Dependemos de los éxitos de nuestros hijos para sentirnos realizadas.
-Dependemos de la comida para sentirnos mejor.
-Dependemos de pastillas narcóticas para quitarnos las penas del corazón.
-Dependemos del alcohol para relajarnos y sentirnos alegres.
-Dependemos de nuestra vestimenta, accesorios, zapatos y carteras para validar lo que somos.
-Dependemos de nuestros talentos y habilidades para sobresalir.
-Dependemos de la superstición para tratar de investigar, para tratar de protegernos y para perjudicar a otros.
-Dependemos de la adivinación para tratar de investigar el futuro.
En fin, dependemos de cosas tan frágiles que son como hilos de una telaraña.


Me han ayudado mucho sus publicaciones. Dios les bendiga